Se me acomodó bien a la rutina de la mañana
Entreno a las cinco de la mañana antes del trabajo y lo que buscaba era algo que no me obligara a preparar batidos. Las cápsulas las dejo junto a la cafetera y me las tomo con el desayuno. Llevo tres semanas sin saltarme un día, que para mí ya es ganancia, porque con el polvo que usaba antes terminaba dejándolo a la segunda semana.
No me cae pesado al estómago
Mi duda era esa, porque con otro suplemento que probé me quedaba el estómago revuelto toda la mañana. Este lo tomo con comida y no me ha molestado ni un día. El frasco es de los grandes, de los que uno agarra con toda la mano, y las cápsulas no traen olor raro al abrirlo.
La cápsula es grande, aviso
Si sos de los que batallan para pasar pastillas, tomalo con bastante agua porque la cápsula no es pequeña. A mí me costó los primeros días y ya me acostumbré. Fuera de eso no tengo queja: el frasco se ve bien surtido y no hay que andar midiendo cucharadas como con el polvo.
Dejé de comprar tres cosas distintas
Antes andaba con un bote de una cosa y otro de otra, y entre los dos se me iba bastante al mes. Este lo compré por probar la combinación en un solo frasco y me simplificó la repisa. Lo llevo en la bolsa del gym sin que se derrame nada, que con el polvo era un problema.
Entreno en Xela y me sirve para la constancia
Lo que más me costaba era mantener el hábito con el frío de aquí en las mañanas. Tener las cápsulas listas quita una excusa. Llevo casi un mes y lo que noto es que ya no ando negociando conmigo mismo si voy o no voy al gym. El frasco todavía va por la mitad.
También lo tomo yo y no solo mi esposo
Lo pedimos pensando en él y terminamos tomándolo los dos, cada quien su porción según la etiqueta. Entreno funcional tres veces por semana. Me gusta que no tenga sabor a nada, porque los polvos de sabor me terminan cansando siempre a las dos semanas.
El frasco rinde menos de lo que uno calcula
Uno ve 120 cápsulas y piensa que le va a durar medio año, pero depende de la porción que diga la etiqueta, así que hagan la cuenta antes de pedir una sola. A mí me habría convenido pedir dos desde el principio. El producto en sí bien, ni una queja con eso.
El sello lo traía bien puesto
Como es importado uno desconfía. El frasco venía cerrado con su sello de seguridad, la etiqueta sin despegarse y las cápsulas todas enteras, ninguna partida ni pegada. Eso ya me dio confianza para empezar a tomarlo.